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     ContenidoFaustIV.8 Auerbachs Keller in Leipzig (Taberna de Auerbach)

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Ejercicio: Faust

  IV.8 Auerbachs Keller in Leipzig (Taberna de Auerbach)

En la taberna de Auerbach nos describen "alegres compadres de taberna". El autor duda que se pueda llamar a tertulias de este tipo "alegres compadres" y se puede partir del principio de que Goethe los denominaba así irónicamente. El autor de este capítulo trabajó de taxista para financiar su estudio y tiene mucha experiencia con este tipo de "compadres alegres" porque gran parte de su trabajo consistía en llevar gente borracha a su casa. El lenguaje de dicha gente se convierte en algo que un lingüista llamaría cortésmente restringido y el comportamiento general tiene algo de atavismo. Si se quiere establecer una relación entre esta escena y el "hilo conductor" se podría decir que ella describe el primero, y sin embargo el más débil esfuerzo de Mefistófeles, de perder a Fausto. La explicación que él mismo da parece bastante débil.

  MEPHISTOPHELES:   MEFISTÓFELES:
Ich muß dich nun vor allen Dingen
In lustige Gesellschaft bringen,
Damit du siehst, wie leicht sich's leben läßt.
Dem Volke hier wird jeder Tag ein Fest.
Mit wenig Witz und viel Behagen
Dreht jeder sich im engen Zirkeltanz,
Wie junge Katzen mit dem Schwanz.
Wenn sie nicht über Kopfweh klagen,
So lang der Wirt nur weiter borgt,
Antes de nada, quiero ponerte
en compañía de gentes alegres
para que veas lo fácil que es la vida.
Para el pueblo aquí reunido,
todos los días son fiesta.
Con poco talento y mucho placer,
todos giran danzando en estrechos círculos,
como gatitos persiguiendo su cola.
Mientras que no se quejen de dolor de cabeza,
el tabernero les sigue fiando
y están satisfechos y despreocupados.
     

Conociendo las verdaderas intenciones de Mefistófeles, llevar a Fausto al punto que coma polvo como la serpiente, sabemos que significa "poner al Faust en compañía de gente alegre". Pero como ya sabemos que Mefistófeles no es ningún tonto, que comprende perfectamente tanto la sicología de Fausto (aunque no lo propiamente fáustico, la eterna búsqueda, le parece completamente absurdo) como la de esta tertulia de borrachos primitivos, es raro que haya creído que Fausto se mezclara con ellos. Parece más válido que lo llevo a este sitio para divertirse él mismo. Evidentemente le gusta burlarse de estos borrachos haciéndoles creer por la fuerza de magia que beben vino. Fausto de todas maneras se aburre y quiere irse lo más rápido posible. Esta gente solo le inspira náusea.
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