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     ContenidoFaustIV.10 Strasse (Calle)

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Ejercicio: Faust

  IV.10 Strasse (Calle)

Con esta escena comienza la tragedia propiamente dicha, la relación amorosa entre Fausto y Margarethe, al final de la cual habrán muerto tres personas: Margarethe, su hermano y la madre de Margarethe. ¿Se puede decir que Fausto tiene la culpa de esta tragedia, o Mefistófeles? Fausto es responsable de la tragedia en la medida en que debía saber que según las normas de esta sociedad no se aceptaría una relación amorosa de este tipo y por lo tanto dicha relación tenía que acabar en un fracaso. Pero más culpable todavía es la sociedad y su hipocresía que estableció estas normas. No podemos decir si el Fausto es directamente responsable de la muerte de la madre de Margarethe porque no sabemos si murió a causa del somnífero que la hizo dar por Margarethe o por el dolor que le causó la relación ilegítima entre Fausto y su hija. Si nos acordamos de la escena "Ante la puerta de la ciudad" sabemos que es una sociedad bastante hipócrita. Por una parte, todos están buscando aventuras, por otra, no se tolera esto. En cuanto se refiere a la sociedad alemana de hoy en día, la situación ha cambiado completamente lo que no significa que no haya dentro de la sociedad alemana grupos con los mismos problemas ya descritos por Goethe en el Fausto hace 200 años. Fausto se enamora de Margarethe después de haber cambiado una frase con ella.

FAUST:   FAUSTO:
  Mein schönes Fräulein, darf ich wagen,
Meinen Arm und Geleit Ihr anzutragen?
Mi bella señorita, ¿podría atreverme
a ofrecerle mi brazo y mi compañía?
  MARGARETHE:   MARGARITA:
  Bin weder Fräulein, weder schön,
Kann ungeleitet nach Hause gehn.
  No soy señorita ni bella,
y puedo volver a casa sin compañía de nadie.
     

Como siempre este tipo de amor tiene algo de delirio. No sabe nada concreto de ella, pero se imagina cualquier cosa. Parece que el amor necesita poca cosa para encenderse.

FAUST: FAUSTO:
  Beim Himmel, dieses Kind ist schön!
So etwas hab ich nie gesehn.
Sie ist so sitt- und tugendreich,
Und etwas schnippisch doch zugleich.
Der Lippe Rot, der Wange Licht,
Die Tage der Welt vergeß ich's nicht!
Wie sie die Augen niederschlägt,
Hat tief sich in mein Herz geprägt;
Wie sie kurz angebunden war,
Das ist nun zum Entzücken gar!
  ¡Por el cielo, qué niña más hermosa!
Nunca he visto nada igual.
Llena de bondad y de virtud,
al tiempo que muestra cierto desdén.
Tiene rojos los labios y luminosas las mejillas.
¡No los podré olvidar en este mundo!
Se ha grabado en mi pecho la forma
en que bajó la mirada
y el momento en que me replicó brevemente;
qué entusiasmo sentí.
     

Esta es la única escena en todo el Fausto en la que parece haber un cambio de posiciones. Normalmente Mefistófeles se ríe de cualquier cosa que no sea muy concreta y en el amor ve sobre todo la parte sensual. Pero en está escena es el Fausto que quiere llegar cuánto antes al núcleo de la cosa.

  FAUST:   FAUSTO:
  Hör, du mußt mir die Dirne schaffen!   Tienes que conseguirme a esa muchacha.
  MEPHISTOPHELES:   MEFISTÓFELES:
  Nun, welche?   ¿A cuál?
  FAUST:   FAUSTO
  Sie ging just vorbei.   A esa que acaba de pasar.
  MEPHISTOPHELES:
  MEFISTÓFELES:
  Die da? Sie kam von ihrem Pfaffen,
Der sprach sie aller Sünden frei
Ich schlich mich hart am Stuhl vorbei,
Es ist ein gar unschuldig Ding,
Das eben für nichts zur Beichte ging;
Über die hab ich keine Gewalt!
  ¿Aquella? Vuelve de hablar con su confesor,
que le perdonó todos sus pecados.
Me oculté en el confesionario
y pude ver que es una inocente
que confiesa faltas insignificantes.
No tengo ningún poder sobre ella.
  FAUST:   FAUSTO:
  Ist über vierzehn Jahr doch alt.   Pero tiene al menos catorce años.
  MEPHISTOPHELES:   MEFISTÓFELES:
  Du sprichst ja wie Hans Liederlich,
Der begehrt jede liebe Blum für sich,
Und dünkelt ihm, es wär kein Ehr
Und Gunst, die nicht zu pflücken wär;
Geht aber doch nicht immer an.
  Hablas como un auténtico calavera
que deseara poseer todas las flores
y se enorgulleciera de que para él
no hay h­nor ni bien que no se puedan lograr.
Pero esto no siempre ocurre.
  FAUST:   FAUSTO:
  Mein Herr Magister Lobesan,
Laß Er mich mit dem Gesetz in Frieden!
Und das sag ich Ihm kurz und gut:
Wenn nicht das süße junge Blut
Heut Nacht in meinen Armen ruht,
So sind wir um Mitternacht geschieden.
  No, elogioso maese;
no me vengas a hablar de la ley.
Te lo digo claro y alto:
si esta noche no siento el palpitar de su joven sangre
al tenerla entre mis brazos,
a medianoche nos separaremos.
  MEPHISTOPHELES:   MEFISTÓFELES:
  Bedenkt, was gehn und stehen mag!
Ich brauche wenigstens vierzehn Tag,
Nur die Gelegenheit auszuspüren.
  ¡Piensa en todo lo que hay que hacer y deshacer!
Al menos necesito dos semanas
para encontrar la ocasión.
  FAUST:   FAUSTO:
  Hätt ich nur sieben Stunden Ruh,
Brauchte den Teufel nicht dazu
So ein Geschöpfchen zu verführen.
  Si tuviera siete horas disponibles,
no necesitaría del demonio
para la seducción de esa criaturita.
  MEPHISTOPHELES:   MEFISTÓFELES:
  Ihr sprecht schon fast wie ein Franzos;
Doch bitt ich, laßt's Euch nicht verdrießen:
Was hilft's, nur grade zu genießen?
Die Freud ist lange nicht so groß,
Als wenn Ihr erst herauf, herum
Durch allerlei Brimborium,
Das Püppchen geknetet und zugericht't
Wie's lehret manche welsche Geschicht.
  Ya habláis casi como un francés,
pero no os enojéis.
¿De qué sirve obtener el placer de inmediato?
Nunca es tan grande el gozo, ni con mucho,
como cuando poco a poco,
con todo tipo de embustes,
vas encadenando
y poniendo en suerte tu muñequita,
tal como ocurre en algunos cuentos extranjeros.
FAUST: FAUSTO:
  Hab Appetit auch ohne das.   Aun sin eso, me apetece.
     

Con este "aun sin eso, me apetece" el Fausto ha llegado a un punto crítico. En los ojos de Mefistófeles a esto se puede reducir toda la relación con Margarethe. Fausto le encomienda ponerlo en contacto con Margarethe y Mefistófeles se muestra como una persona dotada de un buen sentido práctico. El Fausto se enoja cuando Mefistófeles trata de reducirle a un hombre que ve en Margarethe sobre todo la mujer. Aunque no se puede negar que el Fausto no está completamente libre de hipocresía, por otra parte tampoco se puede negar, que Margarethe presenta para Fausto más que una mujer y el final de esta primera parte nos mostrará que no deja de ser una persona responsable y que ama a Margarethe
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